martes, 19 de septiembre de 2017

ENCUENTRO CON CHARLOTTE LINK

El pasado 12 de septiembre, la editorial Penguin Random House nos convocó a un grupo de blogueros en Madrid para tener un encuentro con Charlotte Link, que acaba de publicar en España la novela ¿De quién te escondes?. Charlotte es una autora de gran éxito en Alemania, su país, donde cada vez que publica supera en ventas a autores como Henning Mankell o Stephen King, y también a nivel mundial, ya que lleva vendidos más de 26 millones de ejemplares de sus obras. 

Tal como se indica en la nota de prensa, Charlotte "crea absorbentes y tensas tramas de suspense, sostenidas por unos personajes complejos y contradictorios que intrigan, emocionan y subyugan al lector" y ¿De quién te escondes? cumple a rajatabla estas premisas con un argumento que se va complicando a cada paso y que nos mantiene en vilo hasta el final. 


RESUMEN DE LA NOVELA


"¿De quién te escondes?" Al final Simon tiene que hacer esta pregunta a Nathalie. Dos días atrás se tropezó con esta joven en la playa. Estaba demacrada y asustada y se ofreció a ayudarla. Una decisión impulsiva que se ha vuelto en su contra pues, desde entonces, se han visto envueltos en una espiral creciente de violencia y muerte que les ha convertido en blancos...¿de quién?

Nathalie no está simplemente perdida o desamparada, como él creyó. ¿Es una víctima? ¿Es culpable? ¿Qué está pasando?

¿De quién te escondes?, un suspense psicológico impecable, nos lleva a una decisión cuyas consecuencias, como sucede tantas veces, era imposible prever, al tiempo que va atrapándonos en una historia de secretos, mentiras, asesinatos y una sórdida red que trafica con los sueños y la vida de quienes tienen poco que perder.

EL ENCUENTRO


Una vez hechas las presentaciones, y acompañada por una traductora que hizo un trabajo impecable, Charlotte se sometió a nuestras preguntas con estupenda disposición. La primera cuestión era casi obligada, saber de dónde surgió la historia de ¿De quién te escondes?. Nos contó que la idea inicial le surgió en la misma playa en la que Simon y Nathalie se encuentran por primera vez antes de que ella le arrastre a una auténtica catástrofe. Le pareció interesante, además, ponerse bajo la perspectiva de un hombre y darle un carácter especial, poco decidido, un hombre que intenta agradar a todo el mundo, carácter que es el que le lleva a vivir los hechos posteriores. 


Con respecto a sus personajes, explicó que al principio, cuando escribe sus libros, siempre están los caracteres de los personajes, su historia vital que, en realidad, es una retrospectiva para explicar cómo van evolucionando a medida que crece la historia. Es después de crear a los personajes y sus psicologías cuando va pensando el crimen y las situaciones a las que se van a enfrentar. Detrás de esta novela hay una historia real que Charlotte conoció en Bulgaria, país que la impresionó por las zonas en las que viven personas sin apenas recursos, sometidas a un regimen de imnensa pobreza, susceptibles de caer en las redes de muchos indeseables con la promesa de una vida mejor. 

La novela está escrita en dos voces narrativas: en primera persona para Nathalie y en tercera para el resto de la narración, para Simon. Para esto se guió un poco por la intuición. Empezó escribiendo toda la trama en tercera persona, pero se dio cuenta de que Nathalie necesitaba contar su historia ella misma para conseguir que el lector se acercase más a ella, porque es un personaje muy complicado y vulnerable. Es una manera de mostrarla mucho más cercana.

Aunque aun no cuenta con un gran público en España (a pesar de que éste es su sexto libro publicado aquí), se mostró muy satisfecha por la acogida que ha tenido siempre porque el público que la sigue es muy fiel. La apuesta de la editorial por este título es fuerte, quizá un punto de inflexión para que Charlotte Link sea mucho más leída aquí. Nunca ha sido una escritora de sagas, nunca repite personajes en sus novelas ni tampoco argumentos, por lo que sus obras pueden leerse siempre de forma independiente.

Puso sobre la mesa que ¿De quién te escondes? es una novela compleja pero a la vez fácil de leer. Su intención desde el principio es que el lector sintiese la necesidad de seguir leyendo, de saber qué va a pasar. Sabe que en sus próximas novelas habrá una cierta "presión" respecto a los argumentos y su intensidad porque tiene muchos lectores en su país y en el mundo y no quiere que en modo alguno queden decepcionados. Por eso cuida cada novela. Nos aclaró que suele tardar entre 14 ó 15 meses en terminar un libro.
 
Hablamos mucho sobre el personaje de Simon, por ese matiz suyo de conformismo, de poco carácter, de querer agradar a todo el mundo aunque eso le lleve a hacer cosas que no quiere. Charlotte le definió como un camaleón que se adapta a todo pero con un gran problema en las relaciones humanas y por eso sufre el abandono de su mujer. Se aviene siempre a sus deseos, jamás se rebela aunque es cierto que, a lo largo de la novela, va evolucionando, endureciéndose un poco. 

Respecto a sus influencias de otros escritores y gustos literarios, nos contó que lee mucho thriller escandinavo y también muchas novelas de suspense. Además intenta documentarse de forma muy completa tanto en los paisajes en los que transcurren sus novelas, como en los países, los barrios... procura siempre conocerlos personalmente para describirlos con realismo. En cuanto a los personajes, no puede decir que estén basados en personas que conoce, pero es cierto que sí entran en ellos vivencias propias, situaciones por las que ha pasado o lugares concretos que ha conocido. En cada uno de sus personajes hay un poco de ella misma, algo con lo que se identifica o que comprende. En el caso de esta novela se ve muy cerca de Nathalie, que es un personaje con grandes heridas y que le causa una honda compasión desde el momento en que su padre la abandona de niña. Reconoce que al escribir sobre ella podía sentir su dolor, su constante búsqueda del amor de su padre.

El duro trasfondo de la novela, la trata de blancas, se muestra con toda su crudeza porque es un problema que está muy presente y del que sólo se habla en momentos puntuales. La explotación de mujeres, incluso muy jóvenes, a las que engañan en sus países de origen con un futuro mejor en países de la Europa Occidental, acarrea mucho dolor, muchas muertes, muchas desapariciones. Y es muy revelador y también aterrador, nos explicó Charlotte, que en esas redes no son sólo hombres quienes las dirigen sino que hay muchas mujeres que lo hacen con mano de hierro y siendo tan crueles o más que ellos. 

Como veis, la novela ¿De quién te escondes? es de las que llaman la atención sin remedio. Un thriller apasionante, lleno de intriga, de crímenes y con un suspense que no deja de crecer para llevarnos, a través de sus personajes, a un mundo oscuro y peligroso. Una lectura más que recomendable.

Gracias a Penguin Random House y a la Editorial Grijalbo por organizar el encuentro.




martes, 5 de septiembre de 2017

LA MAGIA DE LA VIDA de Viviana Rivero

Hoy, 5 de septiembre, se pone a la venta La magia de la vida de la autora argentina Viviana Rivero. Una novela que, estoy convencida, va a gustar mucho por su temática, por el modo en que está escrita y por ese toque romántico de amores que llegan en el momento justo. Seguramente no habría sido una novela que hubiese elegido como lectura prioritaria, pero antes de mis vacaciones me llegó una edición no venal del libro para que lo leyese y me llamó la atención la portada, así que la leí al borde del mar. Es cierto: la temática y el estilo no son de mis favoritos, pero La magia de la vida contiene muchos elementos que hacen de ella una lectura amena, más "blanca" de las que acostumbro a leer y reseñar, con un trasfondo optimista, retazos históricos y personajes atractivos cuyas vidas giran y se acaban uniendo por hilos que ni siquiera ellos son conscientes de que existan. ¿Es una novela romántica? Sí y no. El romanticismo campa a sus anchas en muchas páginas; en otras se narran hechos duros que ennegrecieron aun más la crueldad de la II Guerra Mundial. El título y la portada rezuman calidez. A veces es bueno olvidarse de prejuicios y leer historias más amables, como ésta que hoy os traigo.

LA AUTORA: VIVIANA RIVERO


Nacida en la ciudad argentina de Córdoba, es licenciada en Derecho por la universidad de su ciudad. Ejerció su profesión de abogada y fue también asesora legal durante un tiempo. Activista en pro de la mujer y sus derechos, fundó varios grupos para el crecimiento y el desarrollo de la mujer. También ha sido productora y presentadora de programas de televisión.

Autora de gran éxito en su país, publicó Secreto bien guardado en 2010, Y ellos se fueron en 2011, Lo que no se dice en 2012, La magia de la vida en 2014 y Los colores de la felicidad en 2015. Su libro Mujer y maestra obtuvo el Primer Premio de Novela Histórica 2009 del Gobierno de San Luis. Sus obras destacan por la defensa de los derechos de la mujer y suele llevar a sus páginas los temas del amor y el desafío femenino, la emigración de los argentinos y sobre todo la mujer como sujeto que debe asumir responsabilidades y tomar decisiones por sí misma.

DE ARGENTINA A FLORENCIA


Un hilo invisible conecta a quienes están destinados a encontrarse.

Emilia Fernán, joven periodista argentina, siente como toda su vida se está viniendo abajo. Su relación con Manuel, después de varios años, no avanza y, además, él ha tomado la decisión de aceptar una beca de investigación fuera del país sin consultárselo. Queriendo dejar atrás la decepción y el dolor, acepta viajar a Europa para realizar una serie de reportajes en restaurantes y elaborar un listado de recomendaciones. Al saber que va a viajar a Florencia en primer lugar, su padre le hace el encargo de que trate de averiguar algo sobre un cuadro del maestro Camilo Fiore que lleva décadas perdido. En uno de los restaurantes, el Buon Giorno, conocerá a Fedele Pessi, el propietario, un hombre que arrastra un triste pasado pero que ha aprendido a vivir intensamente cada minuto. 

Paralelamente, conoceremos la historia de Benito Berni, un anciano al que el expolio nazi de obras de arte y la avaricia de un colaboracionista le arrebataron, cuando era un niño, su familia, su casa y sus bienes. Toda su vida la ha orientado a tratar de recuperar las obras de arte que adornaban la mansión familiar y en ello ha gastado sus energías y la fortuna que fue capaz de amasar tras los oscuros años de la guerra. Ahora, cuando parece que todo ha vuelto a su casa, se ve al final de un largo camino.

Las vidas de Emilia, Manuel, Fedele y Benito, sin que ellos lo sepan, están unidas por esos hilos invisibles que atan sin que seamos conscientes de ello. El coraje, la venganza, la búsqueda de la verdad y el amor como medicina capaz de sanar se nos irán mostrando en una novela que puede emocionar y hacer pensar sobre las segundas oportunidades y cómo la vida puede cruzar destinos de formas insospechadas. 

EN LAS MANOS LLEVO UN PASADO QUE IGNORO


Como os decía hace un momento, seguramente este libro no lo habría elegido por mí misma. Ya sabéis que mis preferencias van por otros derroteros, aunque es cierto que, de vez en cuando, cambiar de género o dar oportunidad a estilos diferentes te hacen salir de tu zona de confort y te permiten, quizá, mirarlos con otros ojos. La magia de la vida me llegó en edición no venal y, aunque insisto en que jamás será mi género favorito, me ha resultado una lectura amable, optimista y, aunque predecible en muchos casos, con un desarrollo con algunos giros argumentales inesperados.

Emilia, que cree tener una vida completa en Argentina, se encuentra con que de repente todo se descoloca. La decisión de su pareja de aceptar una beca en Estados Unidos sin consultárselo y comprobar cómo él, Manuel, parece no darle importancia a una relación de casi tres años, hace que decida aceptar una oferta de trabajo que va a llevarla a Europa. Su padre, con quien mantiene una estrecha relación, le pide que haga algunas averiguaciones sobre un cuadro al que perdieron la pista en la iI Guerra Mundial y que es pareja de otro propiedad de su familia. Al parecer, la dueña de un restaurante florentino puede tener algunas respuestas sobre el asunto.

Pero la llegada a Florencia va a traer a Emilia no sólo un nuevo país, una nueva luz y nuevas experiencias, sino que descubre, anonadada, que está embarazada. La relación con Manuel pasa por su peor momento. Incluso ella quiere darle carpetazo definitivo. Decide seguir adelante con ello sola, si es necesario, y empieza a recorrer la ciudad y sus restaurantes. Hasta que llega al Buon Giorno y conoce a Fedele Pessi.

Esta historia es quizá la más "amable" de las dos que conforman la trama. No deja de ser la historia de un amor que surge y se inflama y que deberá sortear algunos inconvenientes y problemas para ser completamente pleno. También es la más convencional en cuanto a lo que es llamado "narrativa femenina" (aunque detesto las etiquetas, creo que no es posible cuadricular la literatura de ese modo): ambos protagonistas se nos muestran atractivos, guapos, deseables. Es casi obligado que se sientan atraídos el uno por el otro. Emilia carga con el secreto de su embarazo y con la pesadumbre de no saber si Fedele aceptará su estado. Fedele, con el corazón roto desde unos años atrás por haber perdido a quienes más amaba, se descubre de nuevo ilusionado y con la esperanza de volver a tener una vida feliz.


La otra historia, la de Benito Berni, es, si puedo catalogarla así, un poco más oscura. Benito era el hijo mayor de una acaudalada familia italiana cuya mansión, en Piacenza, se adornaba con hermosas y únicas obras de arte. La llegada de los nazis a Italia, a pesar de tratarse de un país aliado, supuso un gran expolio de esas obras que se hallaban en manos particulares (como ya había sucedido en otros países, como ocurrió en París) por parte del ejército alemán. En el caso de la familia Berni, se ven, además, traicionados por alguien a quien consideraban amigo y Benito, en pocos minutos, pierde a toda su familia y ve su casa desvalijada por completo.

A lo largo de su vida Benito irá encontrando el modo de ir recuperando lo que perteneció a su familia pero también para ir pergeñando una venganza lenta y devastadora para aquel amigo que les traicionó. Eso le va convirtiendo en un hombre solitario, frío y manipulador que sólo se verá rendido en un momento de su vida por una mujer. También aquí encontramos la historia de un amor real y cierto pero imposible, porque Benito antepone sus planes a cualquier otra cosa.

La escena en que la casa de los Berni es atacada está narrada con buen ritmo: encoge el corazón por la violencia gratuita que emana de ella. También hay mucho de desconsuelo en los años que Benito ha de sobrevivir en una Italia devastada por la guerra.

¿Y el cuadro de Camilo Fiore? Si bien al principio parece que va a tener mucha importancia en la trama y que va a regir muchos de los movimientos de Emilia en Italia, acaba convirtiéndose en una suerte de "macguffin": ese objeto que parece contener una información importante pero que a la vez se diluye a lo largo de las páginas, que aparece y desaparece como hilo conductor, la excusa argumental que provoca interés pero cuya relevancia, entre todo lo que sucede, es mínima. En un principio pensé que esta parte de la historia iba a ser tratada, en cierto modo, como la restitución que el gobierno austriaco tuvo que realizar de varias obras de Gustav Klimt a María Altmann, obras que le fueron expoliadas por los nazis, pero Viviana lo ha llevado por otros derroteros.

Escrita de forma cuidada y sin regodearse en las escenas más íntimas, Viviana Rivero va mostrándonos paisajes muy hermosos de Italia alternándolos con escenas no tan luminosas de la vida de Benito Berni. La luz se convierte también en protagonista y caminaremos por las calles de Florencia con naturalidad. Hay también homenajes a la gastronomía local gracias a los platos del Buon Giorno. Hay en los diálogos entre los personajes de Emilia y Fedele modismos típicos del habla argentina, como el uso del vos, algo que si bien al principio puede resultar un tanto curioso, acaba por convertirse en normal.

La magia de la vida es una novela que nos habla de cómo el destino y las personas podemos estar unidas a otras, muy lejanas, de forma insospechada. Es también una novela optimista, que tiende a la felicidad de sus protagonistas aunque tengan que superar pruebas difíciles o capear el paso del tiempo y sus muchas zanjas. De segundas oportunidades, de vidas que pueden rehacerse incluso cuando sólo se ve oscuridad. En eso, he de reconocerlo, Viviana ha hecho un gran trabajo. Pero ya me conocéis, a pesar de la sonrisa que pueda dejarte la novela, yo no puedo más que sentir que lo que leo es sólo un cuadro. Hermoso, luminoso, con buenas pinceladas pero del que sabemos que las flores que contiene no existen o se marchitaron hace tiempo. La perfección de lo aparente.

No quiero que se tome como una crítica, es simplemente mi opinión como lectora muy poco dada al romanticismo como género. Los protagonistas rezuman belleza, encanto, seducción. Incluso Benito en su juventud y madurez. Tienen éxito y son capaces de sobrellevar hechos muy dolorosos del pasado. Fedele, además, se mueve en un mundo sofisticado, casi elitista en el que su físico portentoso es casi obligado. Al igual que Emilia, bella y de cuerpo impecable. Eso es lo que a mí me hace sentir que lo que estoy leyendo no es del todo cierto ni real. Reconozco que estas novelas tienen un público amplísimo y fiel y entiendo los motivos que hay para ello, pero no puedo evitar, mientras leo, que si levanto el hermoso cuadro que tengo delante veré las maderas sin pulir, el lienzo desgastado y los restos de pintura. La vida, por desgracia, nunca suele ser tan perfecta.

Con ello no pretendo renegar de la lectura de La magia de la vida. La recomiendo. Para los que, como a mí, nos gustan las novelas más negras e intensas, porque supone un cambio muy sano en nuestras lecturas y nos "desengrasa" un poco nuestras neuronas lectoras. Para los que sí os gusten este tipo de narraciones, proque os vais a encontrar una novela de las que hacen viajar con la imaginación, pueden hacerte soñar y te levantan el ánimo. Con el añadido de estar perfectamente cuidada en su redacción y en el modo en que va dosificando ambas historias, entretejiéndolas con esmero.

Le auguro un buen futuro a La magia de la vida. Dadle una oportunidad y, simplemente, dejaos llevar por sus páginas. Seguro que también lo cerráis con una sonrisa.


miércoles, 2 de agosto de 2017

2065 de José Miguel Gallardo

Conocí a José Miguel Gallardo, junto con mis amigas del club de lectura, cuando acababa de terminar la terrible ola de calor de junio y habíamos pasado por aquella semana de lluvias torrenciales posterior. Parecía una fecha ideal para hablar de su novela, del cambio climático y de su opinión, como meteorólogo, de lo que nos espera. Me había encontrado al leerla con una novela que toca muchos palos: de intriga, ligeramente distópica, negra, con toques de denuncia... pero sobre todo con una trama apasionante que sabe enganchar al lector desde un punto de vista diferente. No hay policías ni detectives protagonistas, no hay una investigación "tradicional" aunque sí haya muertes extrañas y un misterio que resolver. O quizá más de uno. Y ese futuro cercano que se nos dibuja es un escenario ideal porque, sin pararnos a pensarlo mucho, casi lo tocamos con la punta de los dedos. Un escenario que puede ser aterrador en su proximidad y en su más que posible realidad. 

EL AUTOR: JOSÉ MIGUEL GALLARDO.


Físico y Meteorólogo, José Miguel comenzó su carrera como hombre del tiempo en Radio Enlacey en Punto Radio Extremadura, su tierra natal. Tras su paso por la televisión autonómica de Aragón y por Canal Extremadura, fue el rostro de las previsiones  meteorológicas  en los informativos matinales de Tele 5. En 2008 se incorporó como hombre del tiempo a los informatvos de TVE. También en la cadena pública se encargó de la realización del espacio Agrosfera, especializado para la gente del campo.

MADRID. AÑO 2065


Con el cambio climático ya convertido en una realidad inapelable, las altísimas temperaturas de un verano eterno campan a sus anchas por la capital. La escasez de agua es ya un problema prioritario y las muertes por golpes de calor casi no son ya una noticia. Adrián Salor, asesor del Ministerio de Cambio Climático, acaba de recibir la noticia de que su mujer ha fallecido en un accidente de coche: ha aparecido carbonizada pero en un lugar en el que no debía estar porque, teoricamente, se encontraba a muchos kilómetros de distancia. 

Ya en el funeral y aun en shock por lo sucedido, se percata de la presencia de un desconocido con una cicatriz. Sin saber bien los motivos, le resulta amenazante y empezará a sentirse vigilado. Más aun cuando, al desenterrar una cápsula de del tiempo que su mujer y él escondieron junto al Templo de Debod, no encuentra en ella las cartas que se escribieron sino una foto de los dos en la que, al fondo, se aprecia perfectamente al hombre de la cicatriz. 

Tratando de hallar luz en tanta oscuridad, Adrián se va encontrando con una serie de sucesos y muertes que pueden estar relacionadas y descubre que su mujer investigaba sobre ello. Necesitado de respuestas, tratará de recolocar el puzle que tiene ante sus ojos aunque eso puede costarle la vida. Los asesinatos parecen relacionados con fenómenos meteorológicos relacionados con el cambio climático y quizá ahora a Adrián le toque predecir cuándo va a llegar el suyo.

CUANDO LLEGUE EL HURACÁN


"Madrid, lunes 10 de agosto de 2065. Temperatura mínima: 25,0º C. Temperatura máxima: 46,6 ºC. 183 días sin llover"

Esta es la primera frase de 2065 y con el verano actual, que nos está castigando a base de bien, casi puedes sentir cómo se te acartona la piel. Una de las cosas que José Miguel nos contó en la presentación es que había elegido el año que da título a la novela porque es el futuro, sí, pero un futuro no demasiado lejano. Es reconocible. La fisonomía de Madrid apenas ha cambiado, la gente se sigue moviendo en Metro y no vamos a encontrar alardes futuristas excesivos, excepto algunos dispositivos que, hoy día, empiezan a ser realidades. Precisamente por eso no echa para atrás a quienes no gustan en exceso de las distopías, como es mi caso, porque todo resulta sorpendentemente cercano y real.

José Miguel ha basado su escenario de cambio climático en proyecciones climáticas reales. Y ha creado un argumento que va creciendo en intensidad a medida que caminamos junto a Adrián Salor en lo que va descubriendo. Lo que parece el suceso más devastador de su vida, la muerte de su mujer en cicunstancias extrañas, es sólo el inicio de una serie de descubrimientos inquietantes que incluyen misteriosas desapariciones y asesinatos. Adrián intentará reconstruir los pasos de su esposa previos a su muerte para tratar de averiguar en qué estaba metida y eso le llevará a ver su vida amenazada. La próxima llegada de un huracán a la península parece marcar los días que le quedan, al tiempo que irá encontrando señales de un complot urdido desde algunas altas esferas, que tienen en el cambio climático una gran fuente de ingresos. 

Escrito en tercera persona, el autor hace un verdadero esfuerzo para pegarnos a Adrián y a sus pensamientos en todo momento. Que seamos sus cómplices y vivamos sus miedos, sus dudas. José Miguel le puso como apellido Salor como homenaje a su tierra, ya que Salor es un río (afluente del Tajo) que recorre parte de Extremadura, aunque nos reconoció que no hay mucho de él en Adrián, excepto la profesión. Es sencillo ponernos en su piel en las escenas más tensas y en las sospechas que van creciendo a su alrededor. Quizá en esto, a pesar de todo, es dónde, sobre todo al principio de la novela, puedo hacer una pequeña crítica: el dolor de Adrián por la muerte de su mujer no tiene, creo, la suficiente intensidad. Como personaje va creciendo, cogiendo matices, pero en el inicio no resulta suficientemente creíble. Sus reacciones no son las lógicas de alguien devastado por el dolor.


Entre los personajes que acompañan a Adrián, destaca sin lugar a dudas Manjit, amiga de él y de su mujer, también vecina, casada con Mateo. Ella va a ser un apoyo constante y una ayuda fundamental en las investigaciones de Adrián, pero también un referente emocional. No me refiero a algo romántico, sino a un soporte que le mantiene cuerdo, en cierto modo, y que siempre está dispuesta a ayudar. Sin embargo Mateo, que también podría estar en ese nivel, se desdibuja un poco a lo largo de las páginas. Es un poco un "personaje Guadiana", que aparece y desaparece y, creo, se queda con muy poco recorrido cuando podría haber sido otro secundario de lujo. Tanto esta apreciación como la de la poca intensidad dramática de Adrián se las comenté al propio José Miguel; él tiene explicación para las dos pero supo entender mi punto de vista.

Pero lo que más asusta de la novela no son esas escenas impactantes de tensión o la certeza de que hay personas muy peligrosas dispuestas a todo para conseguir lo que quieren. Lo que más miedo da es ponernos delante de los ojos lo que va a pasar con el planeta no tardando mucho. Ser consciente de que estamos firmando nuestra propia extinción y aun hay quien saca réditos de ello o niega la evidencia.

2065 es una novela apasionante, que va creciendo en intensidad a medida que leemos y que contiene giros inesperados para mantenernos pegados a sus páginas. Los personajes, sin estar perfilados de forma detallada, sí se nos muestran muy reales. Y los villanos, los "malos" de la historia, aunque a veces resultan un poquito estereotipados, son exactamente lo que esperamos que sean. Muy bueno resulta también el juego de sospechas que nos plantea para intentar averiguar quién o quienes se encuentran detrás de la serie de muertes y de las amenazas a Adrian. También es una novela que da qué pensar, que nos hace preguntarnos hasta qué punto nos estamos condenando y condenando a nuestro planeta.

Estoy segura de que os va a resultar una lectura fantástica. Y el 2065 no está tan lejos... ¿hacemos apuestas?

Gracias a Roca Editorial y a Silvia Fernández por el ejemplar de la novela, a José Miguel Gallardo por su amabilidad y a Pepa de Qué locura de libros por contar conmigo.








martes, 18 de julio de 2017

SORTEO "VUELA LA COMETA": TRES EJEMPLARES DE "HABRÁ VALIDO LA PENA"

El año pasado, gracias a la Editorial Arola, organicé un sorteo de ejemplares del ganador y el finalista del I Premio Vuela la Cometa, convocado por ellos. Se trata de un concurso literario internacional para menores de 38 años que busca encontrar nuevos talentos de la literatura, nuevas voces y enfoques. Personalmente, además, el año pasado conté con un aliciente especial, ya que el finalista era (y es) un gran amigo mío, así que la ilusión por el galardón obtenido por él se sumaba a la alegría por la confianza que Arola depositó en mí para promocionar las obras ganadoras. A lo largo de este año he mantenido un cordial y cómplice contacto con Silvia, encargada en la editorial de organizar los eventos con los ganadores y las diferentes presentaciones y sesiones de firmas y por fin, en la pasada Feria del Libro, pudimos vernos, darnos un abrazo y concretar detalles.

Este año vuelvo a la carga con el sorte de tres ejemplares de la novela ganadora: Habrá valido la pena del malagueño Daniel Morales. Es su primera novela después de haber probado fortuna en el mundo de los relatos y los cuentos y el jurado destacó en su fallo:

"El lector se ve arrastrado por vía de seducción a los infiernos del mundo, el demonio y la carne bajo la apariencia de un relato convencional de iniciación amorosa"


Habrá valido la pena nos cuenta la historia de Hannah, una chica aparentemente feliz, que parece tenerlo todo, pero a la que la vida le da demasiadas cosas que no entiende. El sexo, vivir al máximo... ¿cómo cogerle el truco a todo eso? Ha nacido en un mundo, el nuestro, donde ya nadie sabe por qué o contra qué luchar. Hoy todo es o aburrimiento o diversión y ni lo uno ni lo otro dan para llenar una vida. Hay quien se resigna y hay quien, como Hannah, se lanza a la búsqueda de respuestas. Una búsqueda que la llevará a embarcarse en aventuras alucinantes, conmovedoras y divetidísimas, además de conocer a personas inolvidables.

Agradezco de corazón a Daniel Morales y a la Editorial Arola el envío de ejemplares para este sorteo.

BASES DEL SORTEO


- Se sortean tres ejemplares de Habrá valido la pena, de Daniel Morales, ganador del II Premio Vuela la Cometa 2017

- Este sorteo tiene carácter nacional. Si hubiese participantes de otros países, deberán tener una dirección postal en España para el envío.

- Es necesario para participar ser seguidor del blog y dejar un comentario en este mismo post diciendo que queréis participar en el sorteo

- El plazo para inscribirse es hasta el próximo 4 de agosto. El 7 de agosto publicaré el listado de participantes y el 9 de agosto daré a conocer a los ganadores.

- Yo misma enviaré los ejemplares a los ganadores a través de Correos. No me hago responsable de los retrasos o pérdidas que puedan producirse.

Por si estáis interesados o conocéis a alguien que lo esté, ya está convocada la siguiente edición del III Premio Vuela la Cometa. Las bases, aquí: http://cuantotequiero.mensula.cat/2017/06/15/disponibles-las-bases-de-tercera-edicion/


¡Animaos a participar y mucha suerte a todos!

ACTUALIZACIÓN DEL 7 DE AGOSTO. LISTA DE PARTICIPANTES


Una vez comprobados todos los mensajes, aquí está el listado definitivo de participantes en el sorteo de tres ejemplares de Habrá valido la pena de Daniel Morales. 

1.- Eyra
2.- MaraJss
3.- Judith Rodríguez
4.- diogenesp
5.- Pilar Santamaría Sánchez
6.- Rubi
7.- concha yunta
8.- maría
9.- Marisa G.
10.- Marisa ruiz morlesin
11.- La Isla de las Mil Palabras

Por favor, comprobad si estáis y si me he saltado a alguien que me lo indique. El próximo 9 de agosto procederé al sorteo mediante Random y los tres ganadores deberán enviarme por correo privado sus datos en el plazo de 48 horas, para que pueda mandar los ejemplares. En el caso de que en ese plazo me falte alguna de las direcciones, procederé a sortear de nuevo el o los libros no reclamados.

Suerte a todos y muchas gracias por participar. 

GANADORES DEL SORTEO


Pues una vez realizado el sorteo a través de Random, aquí están los ganadores de los tres ejemplares:

1

4

9

Así pues los afortunados son Eyra, diogenesp y Marisa G. ¡¡Enhorabuena!!

Tenéis un plazo de 48 horas para enviarme vuestros datos al mail morenosister@gmail.com. Los libros los enviaré por correo postal en cuanto tenga las direcciones.

Gracias a todos por participar.


jueves, 13 de julio de 2017

CARME CHAPARRO: ENCUENTRO Y ENTREVISTA



El pasado 29 de junio, gracias a Pepa de Qué Locura de Libros y a la Editorial Espasa, tuvimos un encuentro en el Hotel de las Letras con Carme Chaparro, ganadora del Premio Primavera de Novela de este año y, como sabéis, conocida presentadora de televisión. Desde el primer momento el ambiente fue cordial, distendido y lleno de buen humor. Carme, a pesar de haber dormido apenas tres horas y llegar sin comer, nos contestó a todo lo que le preguntamos y nos contó pequeñas anécdotas de la creación de No soy un monstruo. El hecho de que todas las que acudimos ya habíamos leído el libro favoreció la complicidad y el poder “destripar” a gusto toda su trama, aunque a la hora de contar lo que allí compartimos tengo que recortar mucho, porque los spoilers fueron frecuentes. 


Eso fue lo que me empujó a pedirle a Carme si podía contestarme a unas preguntas muy breves para completar la crónica y ella me respondió rápido y con la mejor disposición, algo que le agradezco de forma muy especial. Gracias, Carme, por tu generosidad conmigo y con este blog.

Sentadas todas en la cómoda biblioteca del Hotel de las Letras, con luz suave que favorecía la conversación, comenzamos hablando de todo un poco: de literatura, del trabajo de Carme en la televisión, de los horarios, de conciliación familiar… y poco a poco giramos hacia No soy un monstruo, hacia Ana e Inés y hacia la peor pesadilla para unos padres: la desaparición de un hijo en apenas unos segundos para no volver a saber nada de él.

Carme comenzó confesando que escribir la novela le había supuesto mucho sufrimiento, sobre todo al escribir determinados pasajes, pero, entre risas, nos dijo que había sido una suerte de psicoterapia. Incluso en un momento tuvo que dejar de escribir y tomarse un respiro porque le dolía demasiado. El consejo de una buena amiga de parar para respirar y tomar distancia le vino muy bien. El empezar a escribirla, vino de una serie de coincidencias: había sido su cumpleaños y una buena amiga le regaló una libreta para tomar notas, al tiempo que otro amigo le hablaba del programa informático para escritores Ulysses para su Mac. Para ella, a la que no le gusta nada el Word, fue un descubrimiento feliz. Le gustó el programa porque es un programa limpio que te permite organizarte por capítulos a través de sus diferentes columnas. Incluso permite ir añadiendo documentación a cada capítulo, algo que le sirvió sobre todo para ir incluyendo los datos sobre investigación policial que fue recogiendo de sus fuentes. 


Lo primero que escribió fue el final, los dos últimos capítulos. Y desde ahí comenzó a ir hacia atrás, pero no de forma ordenada, sino yendo de principio a final constantemente. El final de No soy un monstruo se le ocurrió por una noticia que conoció en su trabajo ( y que no puedo contar aquí, porque supondría un spoiler importante) y que le impactó. Esos dos últimos capítulos apenas han sufrido cambios desde que fueron escritos. Carme, tras escribirlos, no pensó en convertirlos en un libro pero sí es cierto que, cuando llegó a casa, inauguró su programa Ulysses para escribirlos del tirón, sin parar. Al cabo de un par de días, una persona (de la, como es lógico, que tampoco nos quiso decir el nombre) le pidió que leyese su libro para hacerle la faja. Apenas tenía tres días para leerlo y le daba cierta pereza, pero acabó por hacerlo. Cuando lo acabó fue cuando pensó que ella también podía convertir aquellos dos capítulos en una novela completa.

Respecto a cómo empieza a escribir cada capítulo, Carme nos explico que necesita siempre una primera frase y desde ella se lanza a escribir. Se le ocurrió una: “En las películas americanas siempre hay donuts” y, recordando películas y situaciones, esos donuts aparecen siempre en las comisarías o en las terapias tipo Alcohólicos Anónimos.  Ahí fue dónde surgió el principio de No soy un monstruo: una terapia de padres que han perdido a sus hijos… y la terrible escena de la riada, un hecho que sucedió realmente y que ella conoció en su día. Lo más espantoso de esa escena y de otras que jalonan el libro, es que son cosas que le pueden pasar a cualquiera y en cualquier momento, que la fatalidad está ahí para mostrarnos su peor cara. Todas coincidimos en que esas escenas más intensas, incluso desgarradoras, se han descrito muy bien porque, además, conllevan el horror de lo cotidiano: cómo en treinta segundos o en menos la vida te puede cambiar por completo o puedes perder lo que más quieres.

La novela, nos contó Carme, contiene muchos de sus miedos. Y también muchas imágenes que se le han ido quedando por su trabajo como periodista. Recordaba que durante su embarazo sucedió el espantoso asesinato de Ruth y José por parte de su padre, José Bretón, y cómo le afectó, todo lo que llegó a llorar. Pero también le sirvió para comprender que aunque hay psicópatas como él, nadie es sólo bueno o sólo malo, hay mucha gama de grises. De hecho Carme está convencida de que hay mucho psicópata oculto que, en ocasiones, sólo necesitan un hecho concreto para sacar el monstruo que albergan. Cree sinceramente que no tiene que ser algo material, sino un peaje emocional que se les exija, ponerles en una posición de dilema emocional que les haga saltar. Puso el ejemplo de los dos adolescentes que murieron al caer por el hueco de un ascensor en Madrid, al despegarse el fondo del mismo porque la persona que hizo la reparación la hizo mal. Es una negligencia que podría no haber tenido consecuencias, pero supuso dos muertes. ¿Quién nos asegura que los padres o hermanos de esa pareja un día se crucen con el operario culpable de sus muertes y decidan acelerar el coche o dar un pequeño empujón al borde de una larga escalera? Cualquiera podemos pasar por algo así, cualquiera podemos ser un monstruo. No podemos decir “yo nunca lo haría” porque no sabemos lo que la vida nos va a poner delante y la novela también va de eso.


En cuanto a su manera de escribir, aseguró que lo hace en todas partes, no es maniática para eso. Como periodista está acostumbrada al ruido de las redacciones y por eso puede escribir sin que le afecte el ruido o en entorno. Por ejemplo el personaje de Laura surgió en la consulta de un dentista. Usó a algunos amigos como personajes de la novela, incluso con sucesos que les habían pasado a ellos realmente. A ellos les pedía opinión sobre lo que iba escribiendo y le sorprendió que se identificaran tanto con el personaje creado a su alrededor. También su marido iba leyendo a medida que escribía, pero tanto a los amigos como a él se lo pasaba por capítulos. Cuando la acabó quiso buscar una opinión sincera de fuera de su entorno y pensó en Carmen Posadas. Le pidió el favor de que leyese su novela y le dijese qué le parecía. Carmen sólo le pidió que se la mandase en papel y, una vez que la recibió, le dijo que en quince días tendría una respuesta. Pero su mail sólo tardó diez. Y Carme, aun emocionada, nos contó que fue un mail tan bonito que se puso a llorar sin poder evitarlo.

Lo que sí tenía claro es que no quería que el libro se vendiese sólo por tener su nombre en la portada. A ella, nos confesó, la han perseguido las editoriales para que escribiese un libro y nunca había aceptado. Así que, aconsejada por su amiga Laura Santafiorentina y por Palmira, su agente, presentaron la novela al Premio Primavera… y ese es el comienzo de todo. ¿Volverá a escribir? Sin duda. Sólo necesita tiempo, una historia… y una primera frase de la que partir.

ENTREVISTA A CARME CHAPARRO


- Nos explicaste que la novela la empezaste por el final, escribiendo los dos últimos capítulos. Que luego volvías adelante y atrás constantemente y que llevabas el portátil a todas partes. Pero ¿cuál es tu rutina de trabajo, si es que existe, cuando te enfrentas a una historia? ¿La tienes en la cabeza y la vas sacando o la escribes a medida que te va surgiendo?

No tengo rutina de trabajo. "No soy un monstruo" es la primera ficción que escribo, así que me enfrenté a ella de manera totalmente inocente y virgen. Empecé por el final, así que sabía dónde quería que llegara, al menos, uno de los personajes. Pero nada más. Los personajes y la trama se me fueron ocurriendo a medida que escribía. Siempre tuve la sensación que la novela podría haber sido mil historias diferentes de haberme puesto a escribir en otros momentos, porque cuando me sentaba ante el ordenador nunca sabía hacia dónde quería ir. Además, muchas veces eran los propios personajes los que iban apoderándose de las líneas.  

- Haces un retrato de cierto sector del periodismo un poco descarnada, en el que vale todo con tal de conseguir audiencia o ganarle la partida a la competencia. ¿Es así realmente? ¿La competencia entre medios y la búsqueda de la notica resulta así de dura?

¿Tanto? En realidad nos pasa lo que en todos los trabajos: quieres ser mejor que los demás. Si tienes una tienda de zapatos, quieres ser mejor y vender más que el que tiene otra tienda de zapatos en la calle de al lado. El problema del periodismo ha sido la precarización, el adelgazamiento hasta lo imposible de las redacciones, pero también las nuevas tecnologías y las redes sociales: todo es rápido, todo tiene que vomitarse al segundo. Y el periodismo exige de comprobaciones, de reflexión.  

- En la novela se mencionan páginas web curiosas, por decirlo de algún modo, y programas concretos para identificar ciertos comportamientos ¿Cuál es tu opinión sobre las redes sociales y los posibles peligros a los que nos podemos enfrentar con su mal uso, especialmente los niños? ¿Es ahí dónde están apareciendo nuevos "monstruos"? ¿Estamos preparados para luchar contra ellos?

Hasta el agua puede matarte si la bebes en exceso. Pero no, los padres no estamos preparados para luchar contra los monstruos que habitan en las redes sociales. Y no lo estamos porque lo desconocemos. No sabemos lo que sienten nuestros hijos cuando se meten en aplicaciones que desconocemos. 

- Tus personajes no son nada estereotipados, resultan muy creíbles, cercanos, incluso los que están ahí sólo unas pocas páginas. ¿Tenías claras sus personalidades desde el primer momento? ¿Cómo los vas perfilando?

Para nada. Ellos nacieron y fueron creciendo con el texto. Todo fluyó de manera muy natural. Lo que tenía claro era que no quería crear supermanes, no quería superhéroes, porque no existen. Lo que existen son personas que en un determinado momento de sus vidas se tienen que enfrentar a a una situación en la que ni siquiera tienen tiempo para pensar cómo reaccionar. Y de ahí salen los héroes. 

- Nos hablaste de la ruptura que se produce en un momento de la novela, cuando tú misma te viste un poco superada por lo que escribías y paraste durante un par de semanas. Una ruptura que es la que marca el inicio de una acción mucho más trepidante, en la que todo se acelera hacia el final. ¿Fue algo premeditado al retomar la novela, necesitabas que fuese así?

Tuve que parar porque estaba sufriendo mucho. Muchísimo. La novela es un thriller, pero desgarradoramente emocional, y para hacer creíbles esas emociones tuve que buscar dentro de mí. Así que llegó un momento en el que dije "hasta aquí, no puedo más, tengo que parar". Coincidió que ese día había quedado con un par de buenas amigas, con Esther y con Toni Acosta. Toni es actriz, y me dijo que el proceso que estaba sufriendo era normal y que les ocurría a muchos actores cuando preparaban un papel. Me recomendó que parase un par de semanas, que me olvidara de todo. Y que después volviera fresca al texto. Eso hice. Y cuando volví -en la secuencia en la que una chica joven con tacones rosas entra en una comisaría- mi manera de sentir la historia había cambiado, y por lo tanto también había cambiado la manera de contarla. 

- Si hubo algo de lo que hablamos es de que cualquiera puede albergar un monstruo en su interior, esperando para salir. ¿Dónde crees que puede estar ese "click" que abre las compuertas? ¿Cómo lo sujetamos?

Lo sujetamos con la empatía. Lo que estoy haciendo o diciendo ¿cómo le está afectando a la persona que tengo a lado? Si nos hiciéramos más esa pregunta, si nos pusiéramos más en la piel de los que nos rodean, nos daríamos cuenta de que algunas veces hacemos cosas que hacen daño. 
 
- ¿Cómo estás viviendo el éxito de "No soy un monstruo" y la gran aceptación que está teniendo en los lectores?

Abrumada, pero inmensamente feliz. Es maravilloso recibir todos los buenísimos comentarios de los lectores. Las redes sociales están llenas de opiniones de lectores entusiasmados con la novela. Es un regalazo.  

- Llega el verano, la vacaciones, el merecido descanso... ¿y las historias que guardas? ¿Tendremos ocasión de volver a reencontrarnos con los protagonistas de tu novela o con otras tramas?

Bueno, necesito tiempo. El informativo, la promoción de la novela, mi columna semanal en YoDona, mis dos posts semanales en Yahoo, mis hijas, mi marido... hay días en los que estoy 16  ó 18 horas sin parar. Así que sí, espero volver a sentarme ante un ordenador para escribir ficción, pero no sé cuándo. Ojalá pronto. 

martes, 27 de junio de 2017

SUCIOS Y MALVADOS de Juanjo Braulio

Que la novela negra me encanta no es ningún secreto. De hecho hay meses que es casi lo único que leo y no me cansa. Es cierto que en los últimos tiempos, dentro de la etiqueta de "novela negra", caben muchos géneros, historias, paisajes. Como se comentó en una mesa redonda en el pasado Getafe Negro, si los autores siguieran los cánones estrictos de la novela negra policiaca, en España sólo la escribiría Juan Madrid. Por suerte los cánones están para romperlos y actualmente la novela negra goza de una magnífica salud especialmente porque se reinventa en cada título y con cada autor. La mezcla de géneros crea mestizajes cada vez más interesantes, la acción ya no es exclusiva de las grandes ciudades, los protagonistas no siempre son policías con exceso de nicotina y pasados turbios. En eso salimos ganando los lectores y el género también, aunque como ya he dicho otras veces no soy nada partidaria de las etiquetas. Sucios y malvados es una de esas novelas que sí podemos catalogar de negra, más que nada porque lo cuenta es oscuro y aterrador. más oscuro aun cuandola ciudad en la que se ambienta, Valencia, es tan luminosa. Al menos en la superficie, porque hasta los palacios tienen cuartos oscuros y cañerías que transportan lo que nadie quiere ver.

EL AUTOR: JUANJO BRAULIO


Nacido en Valencia en 1972, marchó a estudiar Enseñanzas Artísticas en Suecia y es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Politénica de Valencia. Sus primeros trabajos como periodista fueron en Diario 16 y, posteriormente, en el diario Las Provincias. Posteriormente trabajó en la Televisión de Valencia y, durante un tiempo, colaboró con el Suplemento Semanal XL y el diario ABC. En 2004 se publicó una recopilación de sus artículos de opinión con el título La escalera de Jacob y en 2014 vio la luz En Ítaca hace frío, un libro de viajes sobre Suecia. Su primera incursión en la novela fue con El silencio del pantano, que próximamente será llevada al cine.

OSCURIDAD VALENCIANA


Un trabajador de una empresa del puerto de Valencia se suicida el mismo día que le toca la lotería y después de una conversación aparentemente feliz con su mujer. En un edificio abandonado, junto a un solar, se ha levantado un altar para la Virgen de las Rameras ante la que acude a rezar un grupo de prostitutas que ya casi no tienen nada que perder. Un hombre aparece ahorcado en el mismo lugar en el que, hace siglos, se levantaba el cadalso del antiguo barrio de los burdeles. Un joven músico, un genio, con la mente rota en mil pedazos por un terrible suceso que vivió de niño. Un abogado sin escrúpulos para el que todo vale si hay dinero por medio. Cuatro mujeres que han decidido dejar de ser víctimas para convertirse en verdugos y castigar lo que la justicia no puede o no quiere. Un caleidoscopio que la inspectora Rosa Belsaduch debe colocar en la posición correcta para ser consciente de lo que tiene delante, un puzle oscuro que, como la verdad, tiene muchas caras.

ÁNGELES CAÍDOS


No es Sucios y malvados una novela fácil. No porque use un lenguaje enrevesado ni porque sea especialmente farragosa, sino porque toca temas de los que dejan llagas. Que hacen pensar. Cuando empecé a leerlo, al finalizar cada capítulo, tenía la sensación de que eran tramas completamente independientes, que no había en lo que se contaba en ellos nada que los enlazase. Y, de repente, todo empieza a cuadrar. Todo ocupa su sitio para llevarnos a rincones oscuros del alma humana, escondidos y pestilentes, al dolor, a la pérdida, a la culpa, al deseo de redención, a la venganza. Por eso no es fácil, porque muchas veces vamos a mirar a los ojos de demonios que queremos que permanezcan ocultos.

A cada página nos es más difícil dejar de leer. Nada de lo que nos va mostrando Juanjo Braulio es amable o brillante, pero te quedas allí, miras, necesitas saber. Sabe arrastar al lector detrás de sus palabras, incluso cuando describe suicidios terribles o torturas que pueden llegan a enloquecer a quien las sufre. Toda la novela está escrita en tercera persona excepto ocho capítulos, que van encabezados por una Clave de Sol, la notación musical con la que comienzan todas laspartituras. Estos capítulos son, en realidad, el diario de Dani, de Daniel Lluch, un auténtico genio musical capaz de "escuchar" en las personas tonalidades y músicas diferentes, de asociar colores con notas musicales. Su mente, clara como el cristal para todo lo que sea música, se rompió en su infancia por un suceso terrible que le marcaría para siempre y escribir tres páginas de cuaderno cada día es la terapia que su "loquera" le ha encargado. Sólo tres, ni una línea más. Dani necesita de la marihuana y de la música para vivir. Y aunque muchas partes de sus escritos arañan, no he podido dejar de sentir una especie de ternura especial por él. A pesar de todo. 


Roma Belsaduch, inspectora de la policía nacional, junto con su equipo, se va a ir encontrando con una serie de asesinatos que no parecen tener ninguna explicación. Complicados, además, por una trama que mueve la trata de mujeres y el blanqueo de capitales. Roma se nos muestra en todas sus facetas: como eficaz policía entregada a su trabajo y también como madre angustiada por no llegar nunca a tiempo y que se siente culpable por desatender a su hija. Es un personaje muy real con el que es fácil empatizar. Roma ha caído en la trampa de la mayor parte de las mujeres trabajadoras de hoy día, que tienen que ser las mejores en su campo y además las mejores madres, cosa que a los hombres no se les exige. Camina, muchas veces, como si tuviese una pistola en la sien, sintiéndose agotada y llena de responsabilidades, pero es una investigadora de raza... y una gran madre, aunque la vida no se lo ponga fácil. Aquí es dónde recuerdo aquella frase de Arturo Pérez Reverte en la que decía que las mujeres trabajadoras actuales que no van por la vida con un cuchillo en los dientes es porque no tienen hijos o ya son mayores. Lo suscribo.

Valencia, como escenario, se convierte en un personaje más. Aquí no vamos a pasear por su parte más conocida y luminosa, sino por lugares oxidados y en lo que no apetece entrar. Menos aun cuando vayamos adentrándonos en la novela y la parte más sucia de la sociedad vaya saliendo a la luz. A las cuatro mujeres que se convierten en ángeles caídos para acabar con lo que la justicia es incapaz, las vamos a ir conociendo bien, sabiendo cómo y  por qué han llegado a dónde están. A entender y a justificar cada cosa que hacen. No deja esto de de ser un poco aterrador, proque te encuentras casi aplaudiendo hechos horribles. Pero ¿quién no se ha planteado que debería haber otra justicia, que hay demasiados hechos que quedan impunes? Ellas nos tocan ese resorte interno, casi primitivo, de la justicia como Ley del Talión que en ocasiones querríamos aplicar.

Dentro de un argumento tan denso, tan impecable en su dureza, Juanjo Braulio se permite cierto toque de humor un poquito costumbrista en las conversaciones que dos vecinas, Manuela y Charo, mantienen cuando se encuentran de cuando en cuando. No vamos a saber nada de ellas, en realidad. Ni siquiera físicamente. Pero lo que van hablando irá encajando también perfectamente en algunas esquinas del puzle. No sobra en él ni falta una sola pieza.


Sucios y malvados, como decía más arriba, toca temas sangrantes que, por desgracia, tenemos demasiado cerca. Y en muchas ocasiones cerramos los ojos quizá porque no queremos saber más. Autoprotección, diría yo. Pero están ahí, en cada esquina de un polígono industrial ocupada por una prostituta que jamás pagará la deuda a quien la trajo engañada; en cada niño que pierde la infancia y la fe en los adultos; en cada hombre capaz de lo más bajo para satisfacer sus instintos o para ganar un millón más; en cada vida rota de quienes tienen la mala suerte de caer en su camino. Juanjo Braulio ha escrito una novela redonda, dura y oscura pero también necesaria, con unos personajes tan brillantemente perfilados que casi puedes tocar y a quienes, de un modo u otro, entiendes. Una novela que, para los amantes del género, debería ser imprescindible.

Si aun no os habéis asomado a sus páginas, os la recomiendo. Estoy convencida de que, como yo, no os resultará fácil de olvidar. Y tampoco os importará que los ángeles que hay en ella hayan perdido sus alas.


lunes, 19 de junio de 2017

LA CAJITA DE RAPÉ de Javier Alonso García-Pozuelo

Los que me conocéis sabéis que hay dos géneros por los que siento pasión: la novela negra y la histórica. Si ambas de unen y lo hacen con una buena intriga, con pasión y sin caer en larguísimos párrafos explicativos (de esos en los que el escritor quiere demostrar todo lo que saben) mi disfrute está más que asegurado. Llegué a La cajita de rapé gracias al Club de Lectura QLL y, a priori, no sabía muy bien lo que me iba a encontrar. Pero había algo que tiraba mucho de mí: que se desarrollaba en Madrid, en 1861 (una época convulsa politica y socialmente) y en mi barrio de siempre, la Latina y había un crimen, una ivestigación y alguna trama paralela, así que no lo dudé. Es la primera novela de Javier Alonso García Pozuelo y este autor promete, así que habrá que seguirle de cerca.

EL AUTOR: JAVIER ALONSO GARCÍA-POZUELO


Javier es licenciado en medicina y cirugía y, además, diplomado en cooperación internacional.Durante más de diez años ejerció como profesor de salud pública, epidemiología y educación sanitaria, actividad que compaginó con el trabajo de redactor, corrector y editor de textos científicos.  Su actividad docente es paralela a su pasión por la literatura, la historia y la música. De hecho desde hace años mantiene un blog llamado Cita en la glorieta en el que suelen aparecer diversas colaboraciones literarias e históricas y que podéis ver en este enlace: http://citaenlaglorieta.blogspot.com.es/p/la-cajita-de-rape.html

UN ASESINATO EN CASA DE LOS RIBALTER


Corre el año 1861 y el inspector Benitez está al cargo de la comisaría de La Latina, un cargo en el que lleva ya casi veinticinco años. La posibilidad de ascender a inspector jefe de Madrid está ahí, al alcance de la mano, pero se cruza en su camino el asesinato de una de las criadas de la familia Ribalter, adinerada y con mucha influencia. Lo que en principio parece una muerte provocada por ladrones que entraron a robar en la casa se va complicando paulatinamente, sobre todo cuando empiezan a salir a la luz secretos de la familia Ribalter que se remontan a la estancia, muchos años atrás, del señor Ribalter en Cuba, donde amasó su fortuna.

El inspector Benítez junto a su nuevo ayudante, Ortega, un joven abogado de Málaga sin experiencia policial previa, se ponen a trabajar para esclarecer la muerte de la criada pero el caso se va complicando cada vez más. Además Madrid está expectante por la inminente apertura de las Cortes. La ilusión popular por la unión de las fuerzas que en ellas se representan y que sirvió para hacer un frente común en la Guerra de Marruecos, se ha ido abajo. Ahora O'Donnell y su Unión Liberal se enfrentan a muchas voces disidentes sobre todo depués de la actuación del gobierno contra los campesinos andaluces en la sublevación de Loja.

Benitez no sólo tendrá que enfrentarse a los problemas y los misterios que se esconden detrás del asesinato de la criada, sino también a sus propios demonios personales y poner a prueba su integridad frente a la cara más miserable y mezquina del poder. 

LA CAJITA DE RAPÉ


Soy una apasionada de mi ciudad, de Madrid. Y si hay algo que me fascina es comprobar cuánto de la geografía de hace un tiempo queda presente hoy. Javier Alonso ha hecho una recreación del Madrid de 1861 realmente fiel: un Madrid que trataba de modernizarse a pasos agigantados pero en el que también convivía ese aspecto de "poblachón manchego", que dijo Francisco Umbral, en el que se alojaban las clases más bajas. El barrio de La Latina era un buen ejemplo de ello: casas señoriales y de "gente bien" a apenas dos calles de distancia de las viviendas más pobres y modestas.

El protagonista principal, el inspector Benítez, es un hombre ya curtido, con experiencia. Resulta un personaje con carisma, con el que simpatizamos desde el primer momento. Además, para más interés, cuenta con algunas aristas y esquinas oscuras en su vida privada pero que no afectan a su capacidad de investigación. En una época en que las ciencias forenses eran casi una quimera, Benítez intenta atar todos los cabos, entender todos los porqués, fijarse en todos los detalles. Admirador de Vidocq (el afamado director de la Sureté National y uno de los primeros investigadores privados) de quien está traduciendo las memorias en sus ratos libres, intenta siempre ir por delante, aunque en esta ocasión las circunstancias del caso, cada vez más enmarañadas, le ponen a prueba: lo que en principio parecía un robo que se había complicado a sus autores (de ahí el asesinato de la criada) va adquiriendo matices cada vez más oscuros. Un segundo asesinato dificulta aun más la investigación.

La novela está escrita en presente, lo que facilta que vayamos sabiendo lo que Benítez y sus ayudantes van averiguando en tiempo real. No es un recurso fácil, pero Javier Alonso lo solventa con sencillez y buen hacer, dándonos una visión "actual" de la época y del modo en que se vivía y se llevaban a cabo las pesquisas policiales por entonces. La geografía de Madrid, con sus luces y sus sombras, es reconocible a pesar de que por entonces estaba cambiando a pasos agigantados. Recordemos que la Puerta del Sol estaba terminando en ese año 1861 su remodelación, por ejemplo. También Javier recoge los diferentes acentos y modos de hablar de los habitantes, que muchos eran llegados de fuera o tenían una educación muy baja.


No sólo en La cajita de rapé encontraremos la investigación del robo y los crímenes, también viviremos en primera persona los avatares políticos de una época complicada, con los trabajos de las Cortes paralizados por el enfrentamiento de los dos principales partidos políticos (no hemos cambiado mucho, al parecer), si no que también asistimos a tertulias en las que lo literario manda, con continuas referencias a escritores y obras. De hecho el inspector Benítez es un apasionado de la literatura y guarda en su poder valiosos ejemplares únicos. Y, al ser esta novela un gran espejo del Madrid de la época, destacan las notas gastronómicas, los platos típicos que en aquellos años se comían tanto en los lugares de más postín, como el restaurante Lhardy (abierto en la Carrera de San Jerónimo desde 1839) hasta en los figones de barrio o en las casas particulares.

El título, como bien nos dijo Javier en el encuentro que tuve la suerte de compartir con el Club de Lectura, hace referencia a un "macguffin", una técnica utilizada por los guionistas de cine para hacer que la historia avance, una excusa para iniciar una acción que provoque varias reacciones. En realidad el objeto no es importante en sí mismo, aunque aparezca en varios momentos de la obra y nos cree curiosidad saber cuál es su importancia. Pero es mucho más importante para el lector conocer los pormenores que rodean a esa cajita, saber qué está ocurriendo y quién hay detrás del robo y los asesinatos. A veces nos pasa desapercibida, pero su existencia va a justificar muchas de las cosas que sucederán en la novela.

El inspector Benítez, viudo desde hace años y con dos hijas, es un hombre íntegro que trata de hacer su trabajo lo mejor posible. Pero muchas veces topa de cabeza con impedimentos de carácter más político o con "recomendaciones" de sus superiores para que haga o no alguna cosa. La clara posibilidad de ascender a inspector jefe de Madrid depende en gran medida de que el caso quede resuelto. Pero ¿con la verdad completa o con la verdad que esperan algunos? El tiempo, además, corre en su contra y hay testimonios que, sin motivo aparente, cambian de versión.

La cajita de rapé es una novela con enormes atractivos, que mantiene el interés desde la primera página y que nos ofrece una visión de la época y de Madrid apasionante. Perfectamente documentado pero sin alardes, Javier nos regala un cuadro costumbrista en el que es fácil sentirse dentro y caminar junto a los personajes en una trama que se va complicando a cada paso. Para mí ha sido una agradibilísima sorpresa y sólo puedo recomendar su lectura.

¿Acompañareis al inspector Benítez a revelar los secretos que esconde el robo en casa de los Ribalter?